21/02/2008

Carta de una madre


Hijo mío, aún me encuentro en Venezuela, la frontera está muy jodida, por eso me demoro un poco más para regresar. Te encomiendo nuevamente la casita que es nuestro único patrimonio ya que aquí lo perdí todo con la caida del Bolívar.
Recuerda motilar el pasto para que mantenga bien bonito el jardín. Acuerdate de echarle agua a la mata de la sala y podarla cada 15 días porque ella crece muy rápido, recuerda que es un regalo de Alcira. Manda a reparar la chapa de la puerta que estaba mala cuando me vine y vigila que el techo esté bien. No siendo más, se despide de ti, tu mamita que tanto te quiere y que con tanto esfuerzo sacó adelante la casita después de la muerte de tu papá. Te ama... Mamá.
Lote en el barrio Obrero en Envigado.

1 comentario:

Disentería dijo...

allá adentro debe estar el hijo sentado en una mecedora esperando a la mamá... la mata enredada en todo el esqueleto y con ramas saliendole hasta por las cuencas de los ojos... je je creo que he visto demasiadas películas.